El porque del fracaso de una organización

Publicado por Alumnos ser humano




El porque del fracaso de una organización
Hoy en día se escuchan afirmaciones como “es muy importante el compromiso tanto del gerente o empleador como el de los trabajadores o subordinados”, “ la competencia está mejor informada y preparada” y “ solo un liderazgo que integre puede realizar cambios permanentes”, etc.
Son expresiones que situacionalmente nadie niega, lo que realmente esta fallando en cuanto una empresa fracase, crezca y tome posición de vanguardia en el mercado o no, es la cultura que prevalece en cada una de las empresas.
Son los mismos valores y habilidades de gestión hoy los que hacen posible que una empresa crezca vigorosa o sufra para mantenerse en el mercado, si no los practica. Es cierto que el mercado pone la situación en determinado ambiente en cada época pero la empresa pone la calidad de la obra que la hacen sus protagonistas.
Los líderes comprendieron en forma natural cómo había que tratar a los empleados, mientras que otros se basaron en el ejercicio del poder y la autoridad, estilo que precisamente, es de los más vulnerables cuando una empresa enfrenta una crisis.
Con una sonrisa y sin levantar la voz se puede ser autoritario y desconsiderado, no es necesario gritar ni dar un golpe a la mesa...o al subalterno directamente. Puede que se expresen en forma diferente aunque estén igualmente frustrados.
El respeto y confianza, son bases para unas interacciones sólidas. También es necesario crear un clima en que prime la sinceridad para que todos puedan expresar sus sentimientos sin temor. Esto nos ayuda a comprender los estilos más comunes en la empresa, entre ellos uno que es ejemplo de madurez, de capacidad de integración, de compromiso con la excelencia, es el estilo para el trabajo en equipo. En consecuencia, su rendimiento supera a cualquier otra forma de intentar resultados porque es el único que motiva y compromete a sus colaboradores.


Los estilos de liderazgo van directo al componente humano desde sus emociones y actitudes. No hay diferencia entre una mujer y un hombre. La diferencia no la hace el género sino los valores de cada persona, que son los que llevan a una manera de pensar, y de tomar acción para lograr un resultado.
Natalia Arango Monsalve
Cristina Ocampo Osorio
Grupo 2 w-v 2-4